jueves, 11 de febrero de 2010
El circo de la Mariposa
Un corto precioso que nos da una lección sobre la superación.
Dentro de todos y cada uno de nosotros existe un potencial, un talento que muchas veces ignoramos. De la misma manera que una oruga puede convertirse en una mariposa, tenemos que descubrir todo lo que podemos llegar a hacer, todas las cosas brillantes que se ocultan en nuestro interior, tignadas de la vergüenza, de falta de confianza y de autorrechazo.
Están ahí pero nos cuesta verlas. Hay que descubrirlas para ser felices, no dejemos que el mundo se las pierda, pueden ser muy valiosas.
viernes, 5 de febrero de 2010
Un trocito de mi criatura
Cabalgo por entre las sombras perdidas de este oscuro bosque. Mi corazón, atenazado por el miedo bombea mi sangre helada. Tras cada recoveco imagino seres observándome, esperando pacientes a que caiga para cernirse sobre mí. Cada tronco se me antoja un ánima, cada sonido un murmullo, cada rama una garra.
Mi caballo está nervioso, alerta, intuye algo.
Estoy desorientado y doy vueltas. La noche está cerrada, negra como el carbón. Ni siquiera un rayo de luna se filtra entre las hojarasca.
Un búho ulula. El viento mece las copas. Yo prosigo con desesperación en busca de una señal que me oriente.
Tras largo rato cabalgando descubro un pequeña luz al fondo. Al principio es tenue, fugaz, parece estar en movimiento. Luego se fija en un punto y se vuelve más y más brillante. Me detengo sopesando si dirigirme hacia ella. Albergo la esperanza de que se trate del farolillo de un campesino. Sin embargo, cuanto más la observo más extraña me parece. En su progresión llega a un punto que me deslumbra de tal modo que no alcanzo a ver lo que hay detrás.
Repentinamente algo dentro de mí me ordena que me aleje, una corazonada, una premonición. Siento un ataque de pánico ante las escenas horribles que se dibujan en mi cabeza, trazando un millar de posibilidades - todas ellas escabrosas- si continúo acercándome al extraño albor. Ánimas, seres, monstruos nublan mi mente.
Rápidamente aferro las riendas y con furia azoto a mi caballo para alejarme a toda prisa de allí, pero al volver la vista atrás los encuentro.
Ya es tarde, refreno mi caballo y bajo lentamente mientras me siento morir al contemplar la oscura procesión. Esos ojos, esa mujer que viste de negro y aferra el farolillo con manos huesudas, es ella, mi difunta madre que vuelve desde el más allá para que me arrepienta de mis múltiples pecados.
¡Ay de mí! Que viví locamente, que hice cuanto me vino en gana y que cuando las viejas se reunían a contar los cuentos de la Santa Compaña reí a carcajadas.
¡Ay de mí! Que siento la guadaña de la muerte sobre mi nuca y tiemblo de arriba abajo porque ante mis ojos pasan despacio la ánimas de mis antepasados, y las de los que a fierro di muerte, que me miran con llamas en la pupila. Llamas infernales que se me han de llevar.
Arrepentido estoy de veras madre. Quisiera gritar, pero mi garganta no es más que otra parte inerte de mi cuerpo.
Y todo vuelve a mi memoria, desde que empecé mi mandato por estas tierras norteñas del reino, desde que madre murió, desde aquella desgracia. Y todo pasa por mi mente.
Desde aquella fría mañana en el mismo bosque en el que ahora perezco…
Israel - Gaza: Industria y medios de vida asfixiados por el bloqueo
Un año después, Hamdan Hamada no ha podido conseguir ni siquiera una mínima parte de los materiales necesarios para la reconstrucción del edificio, el almacén continúa inutilizado y los hermanos Hamada han confeccionado una lista de las máquinas concretas que han de ser sustituidas para que se pueda reanudar la producción, pero las autoridades israelíes se niegan a permitir la entrada de esos artículos en Gaza.
El caso de los hermanos Hamada simboliza el de los más de 1,4 millones de hombres, mujeres, niños y niñas palestinos que están atrapados en la Franja de Gaza. Su vida diaria se caracteriza por la escasez de energía, la escasa o nula disponibilidad de agua corriente y el deterioro de la atención de la salud. Además, el desempleo masivo, la pobreza extrema y la inseguridad alimentaria se agravan y acrecientan por el impacto del bloqueo israelí.
Por otro lado, desde que entró en vigor el bloqueo de Gaza, en junio de 2007, los cinco pasos fronterizos bajo control israelí entre Gaza e Israel o Cisjordania han permanecido cerrados. Este cierre impide todo movimiento de entrada y salida de palestinos en Gaza salvo en un reducido número de casos humanitarios excepcionales.
Israel debe respetar los derechos humanos de la población, incluido el derecho a la salud, a la educación, al trabajo y a un nivel de vida adecuado, lo cual incluye el derecho a la alimentación y a una vivienda adecuada.
(Más información en Anmistía Internacional.http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/israel-gaza-bloqueo/)
miércoles, 3 de febrero de 2010
Ella de Bebe
Ella sa cansao de tirar la toalla
se va quitando poco a poco telarañas
no ha dormido esta noche pero no esta cansada
no mira ningún espejo pero se siente to’ guapa
Hoy ella sa puesto color en las pestañas
hoy le gusta su sonrisa, no se siente una extraña
hoy sueña lo que quiere sin preocuparse por nada
hoy es una mujé que se da cuenta de su alma
Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti
que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño
Hoy vas a comprender
que el miedo se puede romper con un solo portazo.
Hoy vas a hacer reir
porque tus ojos se han cansado de ser llanto, de ser llanto…
Hoy vas a conseguir
reirte hasta de ti y ver que lo has logrado que…
Hoy vas a ser la mujé
que te dé la gana de ser
Hoy te vas a querer
como nadie ta sabio queré
Hoy vas a mirar pa’lante
que pa atrás ya te doy yo bastante
una mujé valiente, una mujé sonriente
mira como pasa
Hoy nasié la mujé perfecta que esperaban
ha roto sin pudore las reglas marcadas
Hoy a calzado tacone para hacer sonar sus pasos
Hoy sabe que su vida nunca mas será un fracaso
Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti
que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño
Hoy vas conquistar el cielo
sin mirar lo alto que queda del suelo
Hoy vas a ser feliz
aunque el invierno sea frio y sea largo, y sea largo…
Hoy vas a conseguir
reir tanto de ti y ver que lo has logrado…
Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti
que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño
Hoy vas a comprender
que el miedo se puede romper con un solo portazo.
Hoy vas a hacer reir
porque tus ojos se han cansado de ser llanto, de ser llanto…
Hoy vas a conseguir
reirte hasta de ti y ver que lo has logrado ohhhh…
martes, 2 de febrero de 2010
Ciudad Juárez: La violencia sin límite
Al parecer, al rededor de 20 personas irrumpieron en la casa y comenzaron a disparar. También atacaron a algunos vecinos que se acercaron a ayudar a los heridos.
Un posible móvil de la trajedia es que entre los invitados a la fiesta se encontraba una chica que fue testigo de otro asesinato.
Este es uno de los sucesos más cruentos ocurridos en los últimos años, sin embargo tan sólo son 16 víctimas de las 200 que han provocado durante el mes de enero los ataques de grupos criminales en Ciudad Juárez.
La ciudad fue escenario de 2.632 asesinatos en 2009.
Pero el cáncer de Ciudad Juárez no son sólo las bandas del narcotráfico.
Los feminicidios en Ciudad Juárez son ya una lacra social epidémica. Algunos informes refieren 1060 casos en 14 años, si bien los datos varían según las fuentes. La mayoría de las mujeres asesinadas responden al mismo perfi: de clase baja y muy jóvenes, entre los 10 y los 35 años.El modus operandi suele coincidir también:secuestro, violaciones, torturas y asesinato.
¿Cuáles son las posibles causas de este fenómeno social de la violencia sin límite?.
En el último censo (2000), Ciudad Juárez tenía aproximadamente 1,3 millones de habitantes. Sin embargo, la población real se estima sobre los 4 millones de habitantes, en su mayoría inmigrantes ilegales de México y Centroamérica que han intentado cruzar la frontera a EEUU.
A demás, en una entrevista a Esther Chávez,directora de la organización por los derechos de las mujeres en México "Casa Amiga", se explicaron otras posibles causas:
"Es una ciudad donde predominan las mujeres, muchas porque no quieren casarse, otras porque sus maridos cruzaron al norte y no regresaron y también porque la industria maquiladora emplea muchas mujeres".
"Hay muchos casos de incestos, violaciones y de mucha, mucha violencia… Llegan mujeres quemadas, mordidas, humilladas al punto de que hablan de suicidio", comenta Chávez, cuya organización Casa Amiga presta servicios de ayuda legal, psicológica y médica –esta última muy limitada– a las víctimas de violencia doméstica. Durante el año 2004, atendieron a 5800 personas, mientras que en el aspecto preventivo buscan educar a la sociedad sobre las causas y consecuencias de la misma.
Para Chávez, los asesinatos son el extremo de una situación generalizada de violencia familiar y particularmente contra las mujeres. "Las políticas impuestas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial a México generaron pobreza y un rápido éxodo del campo a la ciudad". Esto, a su vez, produce una descomposición social y familiar que sumado a aspectos culturales patriarcales, son un caldo de cultivo para la violencia doméstica. Los niños, testigos y víctimas, repetirán casi con toda seguridad lo aprendido en el hogar, conviertiendo la situación en un círculo vicioso.
"En Ciudad Juárez no se hablaba de acoso sexual, de incesto y violación… en nuestra cultura se considera que estos son temas privados", afirma Chávez, quien asegura que no son actos sexuales sino de poder de hombres contra mujeres. "Estos hechos ocurren en todos los niveles sociales, pero mientras las mujeres ricas buscan atención con psicólogos privados o en clínicas, las de bajos recursos dependen de nosotros o de los hospitales". Dentro de este ambiente, el consumo de drogas y de alcohol agudizan la violencia; pero también las frustraciones laborales, el desempleo, la pobreza permanente, las desigualdades.
Ante esto, muchos son los que buscan refugio en las religiones. "Me parece contradictorio que las religiones le digan a las mujeres que no usen contraconceptivos cuando en las maquiladoras no las aceptan si están embarazadas, aunque es anticonstitucional". Además, la prédica de muchas religiones contra los condones contribuye al aumento de las enfermedades venéreas y del SIDA. Chávez no confía en la aplicación de la justicia en México, por lo que afirma que controlar la violencia contra las mujeres y la de tipo doméstico en general deberá ser principalmente una tarea conjunta de varios sectores sociales a partir de la educación y la prevención.
Sin duda existe la ciudad sin ley, se llama Ciudad Juárez.
Memoria del curso
¿Que qué tal sistema económico mundial?, bueno, pues hagamos balance... Empezaremos por lo bueno:
A nivel general, estoy muy contenta. Y esa alegría se debe sobre todo a que he encontrado en esa clase algunas cosas que ni de lejos esperaba encontrar, sobre todo porque entre mesas, sillas y libros no es fácil visualizarlas. Ni fácil ,ni habitual.
El más importante de estos hallazgos míos de los que hablo, es la amistad. He tenido la gran suerte de dar con tres personas con las que me siento muy a gusto y a ellas parece ocurrirles lo mismo. Tanto es así que hace ya tiempo que las dejé de considerar mis "compis" de sistema y empecé a pensar en ellas como mis amigas, y eso es toda una suerte.
Esa es la más importante, pero también encontré entre estos tesoros invisibles que a veces te regala la vida el compañerismo; sentido de la organización y motivación cuando todo parecía ser un caos; más confianza en mí misma y el sentido de pertenencia a un grupo.
Igual a más de uno estas cosas les da risa, les parecen ñoñerías y tonterías, pero para mí son de de lo más importantes porque son lecciones valiosas, de las que no están en los libros de texto, por lo que no me avergüenza decirlo.
Bueno, pero todas estas cosas son muy subjetivas, o eso es lo que me diría a quien le recomendara esta asignatura.
Bueno, de acuerdo, pues hablemos de la metodología de aprendizaje.
Como ya dije, me parece una buena forma de enseñar y una buena forma de aprender las clases en las que el profesor insta a la participación de tod@s. Porque aunque ya haya pasado mucho tiempo y casi no nos acordemos- o al menos a mí se me hace muy remoto- sí, fue en este curso en el que hacíamos comentarios de noticias cada jueves y aquella rosa de los vientos tan bonita.
Y el blog, pues habrá gente a la que no le guste, lo cual es comprensible y respetable porque en cierta medida obliga a romper con la intimidad, tienes que coger un trozo de tu personalidad y airearla, exponerla, y no a todo el mundo le hace mucha gracia. Pero a mí, la verdad me parece buena idea ya que te hace romper con la timidez y los complejos, y lo más importante, uno se ve obligado a escribir, que eso en nuestra carrera es muy necesario.
Vale, hasta aquí todo es genial, pero nada es perfecto. Todo es suceptible de alguna mejoría o cambio que lo haga mejor.Me estoy refiriendo en concreto a los trabajos en grupo. Me parece que la idea, en principio, no está mal.
Cada grupo elige un tema que le interesa, de manera que la gente se motiva más porque no trabajan en un tema impuesto, sino que lo han elegido libremente. La búsqueda de información se hace de una manera muy particular, de lo general a lo específico, cosa que me parece genial, ya que a lo largo de la carrera se nos enseña a buscar información directamente de lo específico, a hacer trabajos en grupo tipo "franquestein"(es decir, cachitos individuales cosidos de mala manera unos con otros) y a no enmarcar en un todo eso de lo que vamos a hablar. Pero- siempre hay un pero- me parece que se podía haber hecho algo mejor.
Cuando los compañeros estaban exponiendo, ya tenía que ser muy interesante de lo que estaban hablando para que alguien levantara la mano a la hora de las preguntas, lo cual daba la impresión de que a nadie le interesaba el trabajo del otro lo más mínimo y al volver a la silla los que acababan de exponer, en más de una ocasión se escucharon resoplidos de alivio, como si se hubieran quitado el tostón ese de encima de una vez.
Bien, pues una posible mejora para esto hubiera sido publicar una lista de los temas que se iban a exponer la semana siguiente, de manera que la gente tubiera que haberse documentado previamente y así no tener que sentarse a escuchar sin más un tema del que igual no habían escuchado en la vida por lo que existe un miedo terrible a hacer preguntas y quedar en ridículo.
A demás así hubiera sido mucho más instructivo ya que se hubiera fomentado el interés por las exposiciones ( en plan," bueno, yo he encontrado esto de tal tema. A ver qué me aporta el grupo que expone a la información que ya tengo").
Así pues, haciendo balance, si hay algo que me ha decepcionado un poco, ha sido la parte final. Sin embargo tengo que decir que me llevo un buen recuerdo de sistema económico mundial y si me preguntan la recomendaré sin dudarlo.
Por cierto, ¡mucha suerte en los exámenes a tod@s!
miércoles, 27 de enero de 2010
jueves, 21 de enero de 2010
Los desastres de la codicia y el ciclo del capitalismo globalizador
Lo cierto es que me ha impresionado muchísimo el tema del coltán, ya que yo ya había oído hablar de los desastres ecológicos que provoca su explotación pero no conocía los desastres humanos que también se derivan de ella.
La primera persona que me habló del coltán fue uno de los cuidadores de los gorilas del parque natural Cabárceno, en Cantabria. En esa ocasión pude saber que cuando los nativos contratados por las multinacionales llegan a las selvas donde se encuentra este mineral, lo primero que hacen es asegurarse de matar a los gorilas que pueblan la zona, ya que estos últimos, al ver su territorio invadido suelen "molestar" a los humanos poniéndose agresivos, de manera que en lugar de capturarlos y llevarlos a otros sitios- lo cual es muy trabajoso- disparan contra ellos.
Pero hoy he quedado espantada al saber las atrocidades que se derivan de la codicia de estas grandes multinacionales.
La mano de obra infantil, el negocio de la prostitución(en algunos casos también infantil) que se mueve al rededor de las extracciones, la devastación de pueblos indígenas, guerrillas, violaciones, desastres ecológicos...y todo por dinero.
Uno de los datos que más me ha llamado la atención es que los "trabajadores" - semiexclavos es la palabra- empleados en la explotación del coltán, ganan tan sólo 50 euros al mes y aún así muchos nativos quieren trabajar en ello porque este sueldo en África es bastante elevado. Y por otro lado, el kg de coltán se vende en EEUU a 500 dólares.
Cuando compramos un teléfono móvil o un nuevo portatil no nos paramos a pensar en la sangre y sufrimiento que hay derramado en su interior. Lo mismo que cuando hechamos gasolina al coche. Lo mismo que cuando compramos una determinada marca de zapatillas deportivas que es conocida por explotación infantil. Lo mismo que lo felices que somos si nos regalan un diamante. Lo mismo que con la alegría que tiramos medicamentos "caducados" a la basura. Y podría seguir.
Lo que quiero decir con esto es que en el sistema globalizador en el que estamos viviendo, si nos detenemos un segundo a reflexionar, descubriremos que su política a seguir es la de "para que unos vivan bien, puedan disfrutar de lujos, otros habrán de sufrir hambre, maltratos e incluso la muerte".
En el "Manifiesto Comunista" Marx denuncia que los trabajadores empleados en las industrias organizadas en forma de cadena de montaje(modelo taylorista), en realidad disociaban la finalidad de su trabajo con el propio trabajo que realizaban. Es decir, si por ejemplo su empresa se dedicaba a la fabricación de automóviles, los trabajadores no lograban visulizar que la pieza que montaban formaría parte de un coche, ya que el producto final nunca sería disfrutado por el propio trabajador al estar fuera de su alcance.
Bien, pues esto se puede aplicar a la realidad de estas personas que trabajan en las extracciones petrolíferas, de diamantes, de coltán o en los talleres clandestinos.
Viven en la alienación de entregar su vida a una producción cuyo producto final nunca será disfrutado por ellos mismos. Son exclavos, exclavos del capital.
Y nosotros, afortunados nacidos en países desarrollados, entramos en la fase del consumismo desenfrenado del ciclo del capitalismo más cruel y lo peor es que ni siquiera somos conscientes de ello la mayor parte de las veces. Y lo que aún es peor es que es casi imposible salir de este ciclo porque consumamos lo que consumamos(al no ser que vivamos en una comuna autogestionada) nunca sabemos de dónde provienen los productos que compramos.
Y así el ciclo del capitalismo globalizador se asegura su eterna existencia.
El mundo está loco.
miércoles, 20 de enero de 2010
Un nuevo terremoto sacude Haití
Un país empobrecido, donde la miseria ya hacía sus estragos, fue brutalmente golpeado por el terremoto del pasado doce de enero, se hizo el vacío de poder y con él asoló la violencia callejera, y ahora, por si esto no fuera suficiente, otro temblor.
Las cifras de los periódicos han engordado. Ya se contabilizan 75.000 muertos y 250.000 heridos.No hay tiempo ni recursos para los enterramientos, por lo que la mayoría de los cadáveres rescatados yacen en fosas comunes. 300.000familias haitanas duermen al raso. Si lo miramos por el poco lado positivo que podamos sacar a esto, gracias a este hecho, los edificios derrumbados con el nuevo temblor no han acabado con las vidas de esta gente que está viviendo (o mejor dicho, sobreviviendo) en la calle.
La O.N.U ha cambiado su estrategia en el plan de salvamento. La prioridad ha dejado de ser el rescate de las personas que desaparecieron bajo los escombros y ahora es la distribución de ayudas y medidas sanitarias.
En el telediario de la cadena CUATRO de ayer por la noche, se mostraban escabrosas escenas de los hospitales improvisados en todo Puerto Príncipe. Imágenes desoladoras, aterradoras.
Sé que es ya una pregunta tópica, pero creo que ante estos desastres es inevitable que nos cuestionemos el por qué de que la naturaleza cargue contra los más desfavorecidos. Es una injusticia que hace que a cualquiera se le encoja el corazón.
Bien, los que ya hayan leido algunas de las entradas de mi blog, se habrán dado cuenta de que mi simpatía por el ejército americano no es mucha, sin embargo, tengo que decir que me parece bastante absurdo el debate que ha suscitado que los marines estadounidenses hayan prestado ayuda a Haití ya que ,si una vez fueron invasores, pues no es mala ocasión para redimirse teniendo en cuenta la situación tan paupérrima que viven ahora mismo los haitanos. No hay que ser demasiado inteligente para darse cuenta de que en situaciones como esta realmente no importa de dónde venga la ayuda, y las consideraciones ideológicas a veces, no pueden llegar al radicalismo de entorpecer una labor humanitaria.
A demás, si nos ponemos en ese plan, sería casi imposible obviar el hecho de que la pobreza de Haití es debida en gran medida a las colonizaciones y su posterior apogeo de la exclavitud que hicieron España y Francia en el pasado, por lo que nosotros también seríamos responsables de que los recursos de Haití sean tan escasos que no estubieran económicamente preparados para hacer frente a una catástrofe natural.
Realmente me he enfurecido leyendo los foros sobre la catástrofe al descubrir que estas discusiones absurdas estaban llegando a límites insospechados.
¡¡Por favor señores!!, seamos serios, menos discutir y más ayudar.
Hablando de ayudas, aprobecho para recordar que cualquier donativo puede salvar vidas y que la información sobre cómo hacerlo está disponible en el siguiente enlace: http://www.ayudahaiti.es/
domingo, 17 de enero de 2010
Citas sobre sociedad
SCHOPENHAUER
"No puede haber una sociedad tan floreciente y felíz cuando la mayoría de sus miembros son tan pobres y desdichados"
ADAM SMITH
"Nuestra sociedad es masculina, y hasta que no entre en ella la mujer, no será humana"
HENRIK JOHAN IBSEN
"Las sociedades deben judgarse por su capacidaz para hacer que la gente sea felíz"
TOCQUEVILLE
"La naturaleza ha hecho al hombre felíz y bueno, pero la sociedad lo deprava y lo hace miserable"
ROUSSEAU
"La sociedad sería una cosa hermosa si se interesaran los unos por los otros"
NICOLAS CHAMFORT
"Fuera de la sociedad, el hombre es una bestia o un dios"
ARISTÓTELES
"No buscamos la sociedad por el amor a ella misma, sino por los honores o beneficios que puede reportarnos"
HOBBES
"Toda actividad humana transcurre dentro de la sociedad, sin que pueda nadie sustraerse a su influjo"
SIMMEL
sábado, 16 de enero de 2010
¡URGENTE! S.O.S HAITÍ
Por eso me gustaría invitaros a ayudar. Sé que la mayoría somos jóvenes y no disponemos de demasiado dinero, pero esque en este caso no importa la cuantía, con tan sólo un euro podemos hacer algo. Miguita a miguita se suma una fortuna.
Sí quereís aportar vuestra miguita, os sugiero o bien que lo hagaís haciendo una donación (repito, no importa de cuánto sea) en las cuentas bancarias que han dado de alta diversas ONG´s (os dejo el enlace de cajamadrid)o bien lo podeís hacer enviando un sms con la palabra HAITÍ al 25152 (coste del sms 1,35) (os dejo el enlace de PLAN ESPAÑA por si quereís informaros más) .
Muchas gracias
http://www.cajamadrid.es/CajaMadrid/Home/cruce/0,0,0,00.html
http://plan-espana.org/prensa-y-publicaciones/noticias/destacadas/rezene-tesfamariam-director-de-plan-haiti-201ctodavia-se-oyen-voces-de-ninos-atrapados-entre-los-escombros-de-sus-escuelas201d
sábado, 9 de enero de 2010
La pescadilla que se muerde la cola

Seguramente, muchos de vosotros os encontrareis en una situación parecida a la mía.
Yo estas navidades, he tenido problemas por culpa del trabajo, y es que me he dado cuenta de lo ridículas que son las cosas cuando se convierten en círculos viciosos que parecen no tener fin.
Trabajo para pagar mis estudios, pero el tiempo que empleo en trabajar me quita el tiempo necesario para poder estudiar, por lo que mis estudios se alargan. Así que sigo trabajando para poder pagar más por los créditos, cada vez más caros por las veces que he tenido que repetir asignatura por el tiempo que me quita el trabajo.
Pero aún más, ¿para qué estudio si no es para encontrar trabajo?. Así que trabajo para estudiar y estudio para trabajar.
Después de mi titulación me he planteado,como muchos otros, continuar estudiando, hacer un máster o un estudio de posgrado. Así que seguiré trabajando para poder estudiar para especializarme en un trabajo que no sé si encontraré algún día.
Es la pescadilla que se muerde la cola.¿Hay salida a este problema?.
El problema del que hablo no es en sí trabajar para financiar los estudios, sino la incertidumbre, el no saber si todo el esfuerzo dará frutos.
A mí me gustaría decir "Estoy estudiando para ser una gran socióloga". Pero no sé muy bien si esa premisa será aceptada o rechazada con el tiempo. Es una pregunta, una carta en la que te juegas todo.Un envide.
En el trabajo que estamos haciendo mi grupo y yo, analizamos entre otras muchas cosas esto. Según algunos estudios psicológicos, los estudiantes de los dos últimos cursos de carrera se enfrentan a una especie de síndrome llamado "presentimiento del paro", que provoca malestar e incluso, en casos graves depresión.
A algunos de nosotros aún nos queda. Pero, muchos de mis conocidos que llegaron a la ansiada meta de la titulación, coincidieron en decirme que en ese momento te sientes vacío y penetras de golpe en el limbo del y ahora qué.
Se está haciendo una remodelación del sistema educativo superior para amoldarnos a Europa, pero creo que hay algo que falla. No han pensado en como evitar que caigamos en ese limbo y abramos la puerta al abismo del mercado laboral queriendo ser profesionales. Porque mercados laborales hay muchos, y trabajar en un mc. donals, de cajera en el Día, de promotora o de vendedora del Corte Inglés es, a efectos psicológicos un mercado laboral amplio y muy distinto del que te pega en las narices al terminar la carrera.
Esa es otra historia...
Yo creo que los universitarios estaríamos mucho más motivados si nos aseguraran que al terminar la carrera alguna institución (y no me refiero a una bolsa de empleo, que ya las hay) nos va a asesorar y preparar para tener la posibilidad de lanzarnos al mercado laboral sin miedos. Me refiero a una especie de coaching, de entrenador que nos ayude a visualizar por qué camino queremos ir, qué rama nos gusta, en qué nos gustaría trabajar y una vez aclarados, cómo tenemos que proceder.
Sé que es mucho pedir, y más teniendo en cuenta que no está el horno para bollos, pero supongo que si algo nos define a lxs sociólogxs es que la mayoría nos atrevemos a soñar con un mundo mejor.
miércoles, 6 de enero de 2010
martes, 5 de enero de 2010
Teoría del desarrollo capitalista de Sweezy
RESUMEN: "TEORÍA DEL DESARROLLO CAPITALISTA"SWEEZY
Trabajo grupal de:
Paul Andrei Lungu
Lara Lionetti
Mercedes Bartolomé
Ana Belén Almagro
Bárbara Sbrogiò
CAPÍTULO I: EL USO DE LA ABSTRACCIÓN
Karl Marx era defensor del procedimiento abstracto-deductivo, fórmula también conocida en la teoría moderna como “aproximaciones sucesivas”. Este procedimiento lo usa también en sus teorías económicas. Consiste en acercarse desde lo más genérico hasta lo concreto. Hay dos cuestiones básicas a considerar en esta idea marxista: la primera de ellas hace referencia al problema que se examina, qué problema es; y la segunda, a los elementos más importantes del mismo. De aquí sustraemos ciertos límites, pues de algunos elementos nos podremos abstraer, pero de otros no. Podría parecer necesariamente inevitablemente que determinados problemas deban ser tratados del mismo modo, pero es una realidad que los diferentes economistas que han estudiado casos semejantes, no han incurrido en los mismos elementos. Por ejemplo, mientras Adam Smith trató sobre “la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones”, Ricardo lo hizo sobre “las leyes que rigen la distribución de los productos de la tierra”, Marshall sobre “las acciones del hombre en asuntos ordinarios de la vida”, Davenport sobre “los recios y sus causas y corolarios”, y Robbins sobre “la conducta humana como relación entre fines y medios limitados que tienen usos alternativos”. Por lo tanto no hay dos investigadores que aborden de la misma forma un problema, o que usen de los mismos elementos. En palabras de Hegel, en su obra Filosofía en la Historia, es preciso establecer qué es lo esencial en una investigación y lo que no lo es, ésta es la tarea específica de la abstracción. Puede ser una tarea difícil, pero el modo de llevarlo a cabo es la formulación de hipótesis que nos lleven a comprobar experimentalmente que esas conclusiones que hemos manejado son lo esencial. En su obra, el problema del que se ocupa Marx es la sociedad en su conjunto, sobre todo el proceso del cambio social. Su idea no era centrarse en términos económicos, pero sí la interrelación entre éstos, los económicos, y los que no lo eran, dentro de la existencia social. Sin embargo, cuando hubo concluido que la clave del cambio estaba en los modos de producción, centró más su estudio en la economía política. A partir de este momento, Marx asimiló la idea hegeliana sobre el conflicto entre fuerzas opuestas, pero la abarcó desde la historia. Desde este punto, salen los elementos esenciales: las fuerzas económicas, acción dentro de los conflictos de clase dentro del capitalismo, así como en fases anteriores en la historia. Por esto, dirá Marx que “el capital es la fuerza que todo lo domina en la sociedad burguesa”. Desarrollando esta frase, se obtiene que la relación económica más importante es la que hay entre los obreros y los capitalistas, porque “ la relación entre el trabajo asalariado y el capital determina todo el carácter del modo de producción”, que en su Manifiesto se plasmara de este modo: “la sociedad en su conjunto se divide cada vez más en dos campos hostiles, en dos grandes clases que se enfrentan una a otra: la burguesía y el proletariado”. Es aquí donde se encuentra el centro de la investigación.
Según Marx explica la relación entre el trabajo y el capitalista es que el capitalista compra su fuerza de trabajo al obrero, el que recibe del primero dinero a cambio, que le sirve para vivir. Así llegamos a la Economía Política de Marx en sí misma. Se llama Crítica de la economía política dentro del El Capital, a “las mercancías” y es todo aquello que se cambia. Para analizarlas hay que hacerlo con la relación entre el cambio y el valor del mismo, junto con una observación del dinero.
El proceso de cambio es congénito a las relaciones determinadas, o sea, que el cambio social es un proceso histórico, que en origen no conoce su fin, sobre lo que Marx remata que “…lo único inmutable es la abstracción del movimiento”. Sin embargo, el proceso del cambio social es producto de la acción humana, pero limitada por la clase de sociedad en que tiene lugar. Esta intención le conduce una crítica de la sociedad, incluso de la actual. Así mismo hay que tener en cuenta, que esta visión histórica y transitoria del capitalismo es una deducción superior, y es el modo en que los marxistas tienen la virtud de crítica sobre el sistema, a la vez que permaneces dentro del mismo, pues la acción humana es responsable de los cambos del sistema, y esta crítica es muy importante.
CAPÍTULO II: EL PROBLEMA DEL VALOR CUANTITATIVO
Marx define la mercancía como lo producido por el hombre para el cambio. Dice que el cambio es el que produce la división del trabajo y que aunque la producción de mercancías no es una expresión directa del hombre, sí es la forma inevitable de vida económica, estando condicionada históricamente. En contraposición está Adam Smith, que dice que la causa del aumento de la producción está en la división
del trabajo. Así es ésta la que provoca el cambio, y no la producción, como diría Marx. Para éste último, la producción esconde relaciones sociales subyacentes, ya que las mercancías son fruto de distintos trabajos relacionados entre sí, y es el economista el que debe descubrirlas, afirmando que la economía política ha de adquirir también carácter cualitativo y no sólo cuantitativo.
El valor de cambio de Smith es de validez cuantitativa, pero la economía política de Marx contiene elementos cualitativos, muy en cuenta.
Los distintos valores atribuidos a las mercancías, son:
-Valor de uso y valor de cambio
Es la relación que existe entre el consumidor y el objeto consumido, es lo que ahora se llamaría “utilidad”, y Marx lo apartaba de su estudio de economía política. Pero esto no resta valor al valor de uso en la economía política, sino que es igualmente esencial para la producción, para el consumo, por lo que no aparece excluido de los factores que dictan los fenómenos económicos.
El cambio, como elemento esencial de la producción social, es tal en relación a las mercancías y en los productos de cambio; es la relación en términos cuantitativos. Sólo es una forma de exterior de la relación social entre los propietarios y los productores mismos. Es una relación en la que unos trabajan para otros. Es un cambio de trabajo, de unos productores individuales, trabajando unos para otros, en una sociedad basada en la división del trabajo.
El trabajo tiene dos aspectos clave, uno correspondiente al valor de uso, y otro al valor de la mercancía que produce. La relación existente del valor con el trabajo es cualitativamente un aparte misma del trabajo, pues es fuerza humana, creadora de mercancías; y por otro lado, es gasto de fuerza humana gastada en torno a un fin específico, y en este atributo es útil y produce esos valores de uso.
Hace referencia, en palabras textuales de Marx, al “trabajo en general”, es decir, aquél considerado aparte de caracteres específicos de distingue unos de otros. Esto permite comprobar, efectivamente, que la suma de la fuerza de trabajo social susceptible de transferencia de un uso a otro es evidente, fuera de las formas específicas que puede tomar, de acuerdo a la necesidad social; e inconscientemente, esta manera de verlo, presupone ya que el capitalismo es en este menester, una fuerza muy superior a las demás formas anteriores de sociedad.
Las tareas más significativas del ámbito cuantitativo, están basadas o toman como soporte los datos del análisis cualitativo, y a esto ha llegado Marx a través de la metodología, que le hizo modificar poco a poco sus ideas, y perfeccionarlas. Y es que, por el mero hecho de que una mercancía es un valor, ha tomado parte de la actividad que produce la riqueza de la sociedad, y aquí las simplificaciones en abstracto, como conceptos cualitativos, sirven como categoría cuantitativa, diferente del valor de cambio, que a su vez proporciona la magnitud del valor de cambio.
Marx resumió en El Capital, que la relación entre los hombres en la producción de mercancías “adopta, a sus ojos, la fantástica forma de una relación entre las cosas”. Y esto sólo es alcanzable cuando, llegados a un punto en la historia, la producción de mercancías está tan desarrollada, que su materialización en las relaciones sociales es concluyente. Y de esta manera, el orden social derivado de ello, se concierte en una “segunda naturaleza” (Lukacs). Se ve el sistema actual vigente como verdadero, como óptimo, y los demás anteriores, sólo como meras fases, imperfectas, antesalas del capitalismo, perfecto y puro, en todas sus categorías, dando poder autónomo a cada uno de los factores de producción, pero que no deja de ser una mistificación del modo de producción capitalista.
Sweezy dice que aquellos defensores del capitalismo, aquellos que viven bajo sus formas, admiten el mismo como una representación de las relaciones sociales, es decir, que aunque se puedan hallar ocultas, las relaciones sociales derivadas del sistema capitalista a dado otra racionalidad a la economía, dejando ver que sin el capitalismo el desarrollo sería inimaginable. Pero es que, del mismo modo, afirmamos y reconocemos casi sin pensar en ello, que, en efecto, cada uno somos propietarios de una mercancía, y los que sólo disponen de la del trabajo, no están ya exactamente en el plano igualitario que se supone determina el capitalismo y la teorización del concepto de mercancía, pues el que posee sólo su fuerza de trabajo, está por debajo del terrateniente, y no sabe que está obligado, subyugado, a las condiciones prescritas por los que poseen los medios de producción; es decir, está siendo explotado.
CAPÍTULO III: EL PROBLEMA DEL VALOR CUANTITATIVO
Según Sweezy el trabajo tiene que aplicarse en cada sociedad a la producción y los productos deben ser distribuidos entre los miembros de la sociedad. Esto sería algo que se daría en todas las sociedades, entonces, lo que cambia en la historia es la forma de organizar y llevar a cabo esas actividades. La necesidad de distribuir este trabajo social se manifiesta en el cambio privado o valor de cambio de los productos.
Para Marx, existe una correspondencia entre las proporciones del cambio y las proporciones del tiempo de trabajo. De esta manera, a la hora de dar valor, debe tomarse en cuenta sólo el trabajo que es socialmente necesario, es decir, necesario en las condiciones sociales existentes, con las condiciones normales de producción y con el grado de habilidad medio. Asimismo, el trabajo más cualificado que el trabajo simple, debe tener correlativamente una mayor capacidad de producir valor. Entonces, esto se traduce en que la relación entre ambos tipos de trabajo, tanto el cualificado como el simple, son teóricamente susceptibles de medición independientemente de los valores de mercado de sus productos.
También hay que tener en cuenta, por otro lado, el caso de si la diferencia entre dos obreros se basa en el adiestramiento recibido, ya que en el caso de que esto fuese así, el trabajador no sólo emplearía su trabajo, sino también parte del trabajo de los que le han enseñado. En este caso, ese doble trabajo debe hacerse notar en el valor del producto final.
La relación que ha de establecerse entre el trabajo y el valor de los productos ha de guardar un cierto equilibrio. De esta manera, además tanto la oferta como la demanda se equilibran, pero esto sólo ocurre si ambos operan libremente en el mercado. Si tenemos en cuenta esto, sucede que la teoría del trabajo y el valor de los productos pueden no ser tal y como se nos presentan, ya que actuarían de forma contraria dentro del propio mercado.
La relación existente entre la oferta y la demanda explica entonces; por una parte, las desviaciones de los precios de mercado, y por otra, la tendencia a hacer fluctuar estas desviaciones, es decir, a suspender el efecto de la relación de demanda y oferta. En el caso de que la oferta y la demanda se equilibren, el precio de los productos coincidirán con su valor real, pero si se producen desequilibrios, no habrá coincidencia. El equilibrio económico vendrá basado en la información que tengamos sobre el costo relativo en trabajo y sobre la intensidad relativa de la demanda de un trabajo u otro.
A Marx se le acusa de haber ignorado el papel de la demanda, este punto carece de importancia en la medida en que la discusión se limita a las proporciones del cambio en una sociedad de producción simple de mercancías, pero cuando se concibe para una forma más amplia de producción, ahí si es necesario conocer tanto la proporción del cambio como la distribución del trabajo, siendo necesario contar con las dos clases de información que proporcionan ese equilibrio.
“Es un equilibrio porque define el estado de cosas que, si no ocurre ningún cambio en las condiciones básicas, persistirá…”.
En cuanto al valor de uso de las mercancías individuales y el valor de uso de la masa social de productos, Sweezy se refiere a que existen diferencias, ya que en las primeras dependerían de la necesidad particular que cada una satisface; y las segundas de la medida en que se satisface una necesidad social determinada de cada clase particular de producto. Por lo tanto, la necesidad social, es un factor determinante de la cantidad de trabajo social que deben suministrar las diferentes esferas particulares.
A la hora de examinar el reconocimiento que Marx hacía a cerca del papel que jugaba la demanda en determinar la asignación del trabajo social, se plantean dos cuestiones ¿por qué le dio un espacio tan breve dentro de su teoría? y ¿por qué no elaboró una teoría de la opción de los consumidores? Se plantean dos razones, en primer lugar bajo el capitalismo la demanda efectiva es sólo parcialmente una cuestión relativa a las necesidades de los consumidores, y en segundo lugar, está la cuestión básica de la distribución del ingreso, que a su vez es un reflejo de las relaciones de producción o estructura de clase de la sociedad. No hay que olvidar que la demanda social está esencialmente condicionada por las relaciones mutuas de las distintas clases económicas y sus posiciones económicas relativas, es decir primero por la proporción entre la plusvalía total y los salarios, y segundo por la división de la plusvalía en sus diversas partes.
Para Marx los gustos de los consumidores juegan un papel importante a la hora de determinar la asignación de los esfuerzos productivos, aunque no los considera del todo relevantes. Esto se debe a que pensaba que las necesidades, son un reflejo del desarrollo técnico y organizacional de las sociedades. Por eso no es la conciencia de los hombres la que determina su existencia, sino que, por el contrario su existencia social determina su conciencia.
Sweezy dirá que en cuanto a la ley del valor de Marx resume las fuerzas actuantes en una sociedad productora de mercancías que regula, siendo éstas: 1. las proporciones del cambio de mercancías, 2. la cantidad producida de cada una y 3. la asignación de la fuerza de trabajo a las diferentes ramas de la producción. Según esto, una sociedad de productores privados que satisfagan sus necesidades por el intercambio mutuo sería la condición básica para la existencia de una ley del valor. Convirtiéndose en una teoría de equilibrio general desarrollada en primer término con referencias a la producción simple de mercancías y adaptada después al capitalismo. Con esto, podemos decir que no sólo en una sociedad que se dedique a producir mercancías es una sociedad desestructurada, sino que también existe un orden.
En cuanto a la ley interna del mercado Sweezy se refiere a que se cumple por medio de la competencia entre los productores, por la presión mutua que ejercen entre ellos, presión a través de la cual se consigue el equilibrio. La ley del valor pierde su importancia, el principio de planeación le sustituye.
En la economía política de una sociedad socialista la teoría de la planeación debería ocupar la misma posición básica que la teoría del valor en la economía política de una sociedad capitalista. El precio según Marx, sería tan sólo la expresión monetaria del valor.
Cuando hablamos de precio de monopolio, nos referimos en sentido general a un precio determinado por el deseo de adquirir de los compradores y por su solvencia, independientemente del precio, que es determinado por el precio de producción general y por el valor del producto. Por lo tanto, la demanda adquiere una significación especial, ya que el control de la oferta por el monopolista le permite aprovecharse de las condiciones de la demanda. Este es un punto importante, ya que las relaciones de valor cuantitativo sí son perturbadas por el monopolio, pero las de valor cualitativo no. Podemos seguir midiendo y comparando mercancías y conjuntos de mercancías en términos de unidades de tiempo de trabajo, incluso habiendo una situación monopolista.
CAPÍTULO IV: PLUSVALÍA Y CAPITALISMO
Sweezy comienza explicando el concepto de capitalismo y todo aquello que le es necesario para que se pueda realizar, el desarrollo de la producción de mercancías. Hay que señalar la distinción entre producción de mercancías y capitalismo, puesto que, aunque el capitalismo se base esencialmente en ello, no toda la producción de mercancías implica necesariamente el capitalismo. La diferencia principal del capitalismo se basa en la compra y venta de la fuerza de trabajo, basándose por ello en continuas relaciones de cambio, como bien expuso Marx, se trata de una nueva época en el proceso de producción social. En el capitalismo tanto los medios de producción como la fuerza de trabajo son mercancías, por lo que poseen valor de cambio.
A lo largo de la historia se han producido diversos cambios ya que la producción simple de mercancías consistía en cambiar mercancía por dinero y este a su vez por nuevas mercancías que satisfacían las necesidades nuevamente generadas (M-D-M); sin embargo, en el capitalismo se cambia dinero por mercancía y esta a su vez por dinero (D-M-D), el dinero es el principio y el fin.Pero hay que señalar que el valor del primer dinero es totalmente distinto al obtenido tras la venta de la mercancía, por lo que hay que diferenciarlos. Al primer “dinero” se le denomina D y al segundo D´, siendo ésta última D´ de mayor valor que la primera, pues el objetivo de dicho cambio es la obtención de una continua acumulación (de riqueza). A esta diferencia es lo que Marx llama plusvalía.
Sin embargo, algunos economistas ortodoxos mantiene que, la adquisición de plusvalía como incentivo de la producción proviene de una característica innata de la naturaleza humana, el llamado “móvil de la ganancia”, siendo no el sistema capitalista, si no el ser humano el que, con continuas ansias de poder, ha fomentado el concepto y desarrollo de “plusvalía”.
Para conocer el origen de la plusvalía, según Marx, es necesario analizar el valor de la mercancía fuerza de trabajo, siendo ésta el trabajo mismo. El capitalista compra la fuerza del trabajo del obrero, es decir, al obrero mismo, quien durante un periodo de horas laborales acordado previamente, recibirá un salario (suma correspondiente al valor de los medios de subsistencia del obrero), a cambio de realizar el trabajo que le sea impuesto.Dichas horas laborales, traducidas en la jornada de trabajo del obrero, puede dividirse en dos partes; el trabajo necesario y el trabajo excedente. El trabajo necesario es aquel que el obrero intercambia para compensar sus medios de subsistencia, es decir, es el que obtiene el obrero a modo de salario; mientras que el trabajo excedente es aquel que se da una vez cumplido el trabajo necesario, convirtiéndose en plusvalía, y siendo un beneficio perteneciente al capitalista.
En cuanto al valor total de cualquier mercancía, este está compuesto por tres partes; el capital constante (c) que es aquel que no cambia, representando el valor de la maquinaria y de los materiales utilizados; el capital variable (v) que es aquel que cambia, dependiendo del valor de la fuerza de trabajo; y por último la plusvalía (p), obteniendo con todo ello, como ya hemos dicho, el valor total de una mercancía. Este valor total equivale a las entradas brutas por ventas, el capital constante al desembolso en materiales más depreciación, el capital variable al desembolso en sueldos y salarios, y la plusvalía al ingreso disponible, tras todas estas operaciones, para su distribución como interés y dividendos o para su reinversión en el negocio.
La tasa de plusvalía (p´) es la porción de la plusvalía (p) con respecto al capital variable (v). Según Marx esta tasa es sólo propia de las sociedades capitalistas.La tasa de explotación es la proporción de trabajo excedente con respecto al trabajo necesario. Esta tasa, en cambio, es propia de cualquier sociedad.
La magnitud de la tasa de plusvalía está determinada por tres factores: la duración de la jornada de trabajo, la cantidad de mercancías que entran en el salario real y la productividad del trabajo.
En cuanto a la plusvalía hay que distinguir dos tipos: la plusvalía absoluta, aquella que se obtiene de aumentar las horas de trabajo del obrero y la plusvalía relativa, que es aquella que se puede obtener por dos vías, o bien disminuyendo el salario del obrero o bien haciéndole aumentar su productividad.
Lo que Marx llama composición orgánica de capital se deriva de la fórmula del valor total. La composición orgánica de capital (o) es la proporción del capital con respecto al capital total. Aquí, el trabajo es provisto de materiales, instrumentos y maquinaria en el proceso productivo.
El punto seis del capítulo trata sobre la tasa de ganancia (g), es decir, la proporción de la plusvalía (p) con respecto al desembolso total de capital (c+v). Para explicar mejor la teoría, Marx supone que todo capital tiene un idéntico período de rotación de un año, ya que en la práctica el total de inversión no es generalmente igual que el capital empleado durante un año, ya que el tiempo de rotación de los distintos elementos de la inversión total varía de forma notable.
Además cree que la tasa de ganancia es igual tanto en las industrias como en las empresas. Si tanto las tasas de plusvalía como las tasas de ganancia son iguales en todas partes, pues se entiende que, la composición orgánica del capital debe ser igual en todas partes, si el cambio de mercancías debe realizarse de acuerdo con la ley del valor.
CAPÍTULO V: LA ACUMULACIÓN Y EL EJÉRCITO DE RESERVA
Este capítulo comienza con la descripción de una situación económica teórica estable en la cual no hay acumulación de capital, a la cual llama de “Reproducción Simple”. La producción se divide en dos amplios sectores: por un lado producción de medios de producción y por otro producción de artículos de consumo, estos últimos se subdividen en otras dos categorías (artículos necesarios para la vida y artículos de lujo).Esta es la oferta total de mercancías.
Los ingresos están compuestos por tres categorías:
1)ingresos que el empresario habrá de reinvertir en medios de producción, 2)la plusvalía y 3)el salario.
Considerándose demanda de mercancías. Para que este sistema tenga estabilidad, el capital constante utilizado debe ser igual a la producción total de los bienes de producción, por lo que el capital usado en la parte de artículos de consumo debe ser igual al valor total de las mercancías consumidas por los obreros y capitalistas dedicados a producir medios de producción. Ambos sectores deben interaccionar entre si de tal forma que las fuerzas sean equilibradas, cuando el capital variable y las plusvalías del primer sector sean iguales al capital constante del segundo, se establece un equilibrio entre la oferta y la demanda.
La realidad es bien diferente, y el empresario que gasta todos sus ingresos en mejorar sus instalaciones o en medios de producción se convierte en la realidad en un empresario que acumula capital. El capital que acumula lo reinvierte para obtener más plusvalía, volver a invertirlo y así sucesivamente… este modelo es llamado de “Reproducción Ampliada”. El éxito en la sociedad capitalista consiste en hacer crecer el capital propio. En contraste con la “Reproducción Simple”, mostrando la interrelación entre oferta y demanda cuando la acumulación es tenida en consideración, es decir, cuando los capitalistas no consumen totalmente la “plusvalía”, sino que ésta es fraccionada en tres partes:
una que consumen los capitalistas, otra que se añade al capital constante y otra que se suma al capital variable.
En consecuencia, la acumulación conlleva un aumento en la demanda de fuerza de trabajo. El aumento de demanda comporta un aumento en el precio de la mercancía, lo que produce una desviación del precio respecto de su valor. Si en el primer caso la fuerza de trabajo se vende a su valor, ahora ya no existe la igualdad entre fuerza de trabajo y los salarios.
Marx introduce el concepto de “ejército de reserva” o “población excedente relativa” para referirse a los obreros desocupados, que mediante su competencia activa en el mercado de trabajo ejercen una presión constante hacia abajo, en el nivel de sus salarios. El empresario ha podido sustituir empleados por máquinas, reduciendo el salario. Este sector está compuesto por todos aquellos asalariados que han sido desplazados por las máquinas.
Una explosión de acumulación de capital puede ser el resultante de la apertura de un nuevo mercado o una nueva industria. Es en estas ocasiones cuando el ejército de reserva se emplea y se esfuma el obstáculo que frena el incremento de los salarios. Pero en todo período de crisis, cuando existen estas reducciones de trabajadores asalariados en situación de desempleo, en un corto lapso de tiempo se vuelve a formar ese ejército de asalariados, (reserva).
Según las teorías clásicas, los salarios se regulan por factores externos al sistema (población). En estas teorías, Marx incluye el empleo industrial y el ejército de reserva. Lo que trata de explicarnos Sweezy en esta parte del libro, es que según Marx, el ejército de reserva se forma por las inevitables innovaciones tecnológicas que modernizan la industria y economizan el trabajo, y gracias a esta modernización, la plusvalía aumenta asegurando los ingresos a la clase que soporta. Según esto Sweezy destaca la equivoca idea de la suposición de que la introducción de las máquinas para ahorrar trabajo y la acumulación vayan a la misma velocidad, como para mantener un equilibrio entre los salarios y la plusvalía.
CAPITULO VI: LA TENDENCIA DESCENDENTE DE LA TASA DE LA GANANCIA
Esta formulación de la ley sigue la idea de Marx.
La misma cantidad de trabajo puede elaborar más materiales y rendir un volumen cada vez mayor de productos acabados. Ello quiere decir que la productividad del trabajo crece de continuo. De estos cursos derivó Marx su famosa “ley de la tendencia descendente de la tasa de la ganancia”.
La tasa de la ganancia puede expresarse en términos de la tasa de la plusvalía y la composición orgánica del capital, con la fórmula siguiente:
G= p’ (I – o)
Esto es la Teoría de la Ley, demostraba que ciertos obstáculos internos se oponían al desarrollo indefinido de la producción capitalista. Por una parte, una composición orgánica ascendente del capital es la expresión de la creciente productividad del trabajo. Por otra parte, la tasa descendente de la ganancia que la acompaña tiene que cerrar al fin los cauces de la iniciativa capitalista.
Marx enumera seis “causas que contrarrestan” que “contrarrestan y anulan “la ley general de la tasa descendente de la ganancia. Una de éstas se relaciona en realidad con la forma de calcular la tasa de ganancia. Las otras cinco pueden ser clasificadas según que su efecto sea mantener baja la composición orgánica del capital o elevar la tasa de la plusvalía.
Clasificación:
- Abaratamiento de los elementos del capital constante. El uso creciente de maquinaria, elevando la productividad del trabajo, disminuye el valor por unidad del capital constante. “En esta forma el valor del capital constante, aunque crece sin cesar, no puede crecer en la misma proporción que su volumen material. Un aumento dado en la composición orgánica del capital, haciendo bajar el valor del capital constante, actúa en cierta medida como su propio correctivo.
- Aumento de la intensidad de explotación. Aquí Marx hace hincapié en la prolongación de la jornada de trabajo y en lo que hoy se llamaría “acelerar” y “estirar”. La prolongación de la jornada de trabajo eleva directamente la tasa de la plusvalía. El acelerar y estirar eleva la tasa de la plusvalía haciendo entrar el trabajo necesario en un tiempo más corto y dejando así una parte mayor de la jornada de trabajo no alterada para el trabajo excedente. El efecto en cualquiera de estos casos es elevar la tasa de la ganancia en relación con lo que en otras circunstancias hubiera sido.
- Depresión de los salarios más debajo de su valor. Práctica de reducción de salarios, que los capitalistas están dispuestos a adoptar cada vez que pueden. Marx meramente la menciona de paso, puesto que se apoya en la suposición general de que todos los precios y salarios están determinados por el mercado, y esta suposición rechaza la posibilidad de una política de salarios agresiva por parte de los capitalistas.
- Sobrepoblación relativa. Marx hace hincapié en el punto de que la existencia de trabajadores desocupados conduce a la instalación de nuevas industrias con una composición orgánica del capital relativamente baja y una tasa de la ganancia relativamente alta. Cuando estas tasas de la ganancia relativamente altas se promedian con las tasas de ganancia obtenidas en las viejas industrias, hacen subir la tasa de la ganancia general.
- Comercio exterior. En la medida en que el comercio exterior abarata en parte los elementos del capital constante, y en parte los artículos necesarios para la vida por los cuales se cambia el capital variable, tiende a elevar la tasa de la ganancia elevando la tasa de la plusvalía y reduciendo el valor del capital constante.
Una crítica de la Ley
¿Se justifica el suponer al mismo tiempo una tasa constante de la plusvalía?.
Una composición orgánica ascendente del capital va de la mano con la creciente productividad del trabajo. Si la tasa de la plusvalía permanece invariable, esto significa que tiene lugar una elevación de los salarios reales, exactamente proporcional al aumento en la productividad del trabajo. La productividad acrecentada del trabajo del obrero beneficia a éste en igual grado que al capitalista.
En primer lugar, hasta aquí todo nuestro análisis nos conduce a esperar una tasa ascendente de la plusvalía. Una de las concomitantes normales de la productividad del trabajo acrecentada es la creación de un ejército industrial de reserva, que ejerce una influencia deprimente sobre los salarios. Ésta es precisamente una de las características que distinguen al capitalismo. La suposición de una tasa constante de la plusvalía con la productividad ascendente del trabajo parece pasar por alto este efecto. Puede decirse que Marx tomó en cuenta este problema incluyendo la superpoblación relativa entre las causas que contrarrestan de la tasa descendente de la ganancia.
Difícilmente se justifica la suposición de Marx de una tasa constante de la plusvalía coexistiendo con una composición orgánica ascendente del capital. Un ascenso en la composición orgánica del capital significa necesariamente un aumento en la productividad del trabajo, y Marx mismo nos dice que una más alta productividad va invariablemente acompañada por una tasa más alta de la plusvalía.
Si se supone que tanto la composición orgánica del capital como la tasa de la plusvalía son variables, entonces la dirección en que la tasa de la ganancia cambiará se hace indeterminada. La tasa de la ganancia bajará si el porcentaje de aumento en la tasa de la plusvalía es menor que el porcentaje de disminución en la proporción del capital variable con respecto al capital total.
¿Podemos considerar como probable que esta condición se cumpla en lo general?. Si es así, la suposición de Marx de una tasa constante de la plusvalía pudiera considerarse como un recurso útil para enfocar la atención en el elemento más importante de la situación.
Marx pensó probablemente en estos términos, y ésta es quizá la razón de que formulase el problema de la tasa de la ganancia como lo hizo.
En términos físicos es seguramente verdad que la cantidad de maquinaria y materiales por obrero ha mostrado una tendencia a crecer muy rápidamente. Pero la composición orgánica del capital es una expresión de valor; y debido a la productividad del trabajo en ascenso constante, el crecimiento en el volumen de maquinaria y materiales por obrero no debe considerarse como un índice del cambio en la composición orgánica del capital.
La formulación de la Ley de la tendencia descendente de la tasa de la ganancia por Marx no es muy convincente. Al mismo tiempo podemos advertir que los intentos hechos para demostrar que una composición orgánica ascendente del capital debe ser acompañada por una tasa ascendente de la ganancia tampoco son convincentes.
Marx ha considerado una tendencia descendente de la tasa de la ganancia como un rasgo básico del capitalismo. Lo único que se pone de manifiesto es que no es posible demostrar una tendencia descendente de la tasa de ganancia comenzando el análisis por la composición orgánica ascendente del capital. Tras la composición orgánica ascendente del capital está el proceso de la acumulación de capital, y es aquí donde debemos buscar las fuerzas que tienden a deprimir la tasa de la ganancia.
Si los demás factores no cambian, tal elevación de los salarios conduce a una reducción en la tasa de la plusvalía, y esto, a su vez, se expresa en un descenso en la tasa de la ganancia.
Los capitalistas mediante la introducción de maquinaria y otros recursos para economizar trabajo, procuran mantener la tasa de la ganancia en su nivel anterior y aun elevarla por encima de él. El aumento en la composición orgánica del capital tenderá a restablecer la tasa de plusvalía a acrecentar el volumen de la plusvalía mas allá de los que éste hubiera sido en ausencia del aumento de la composición orgánica del capital. Por lo tanto, los actos de los capitalistas al elevar la composición orgánica del capital no carecen de cierta justificación objetiva desde el punto de vista de la clase capitalista en su conjunto.
Ni ha habido tampoco la intención de negar la validez de las causas que contrarrestan de Marx.
Los capitalistas sufren siempre la tentación de intentar un aumento en la tasa de la plusvalía y no parece muy dudoso que el contrapeso que resulta a la tendencia descendente de la tasa de la ganancia sea continuo y pueda ser a veces importante.
Entre las fuerzas tendientes a deprimir la tasa de la ganancia podemos mencionar:
a) Sindicatos. Si la competencia del ejército industrial de reserva en el mercado de trabajo pudiese actuar sin estorbo ni obstáculo, los ingresos reales de los obreros podrían ser mantenidos en un bajo nivel de subsistencia, en tanto que los capitalistas reportaban todos los beneficios del aumento en la productividad. Para vencer este obstáculo los obreros se agrupan en sindicatos, asegurándose de este modo el control de la oferta de fuerza de trabajo. Los sindicatos son así el instrumento más importante con que los obreros procuran mejorar sus condiciones bajo la producción capitalista.
b) Acción del Estado en beneficio de los trabajadores. Ejemplos son la limitación legal de la jornada de trabajo, el seguro contra el desempleo. Por lo general la primera reduce la tasa de la plusvalía, en tanto que la segunda ayuda a los trabajadores en sus esfuerzos por mantener los niveles de salario.
c) Organizaciones patronales. Actúan para mejorar la posición contractual del capital frente al trabajo y ejercen una influencia ascendente en la tasa de ganancia.
d) Exportación de capital. En sus efectos directos sobre la economía del país, la exportación de capital actúa para mitigar la presión sobre el mercado de trabajo doméstico, y en esta forma impide que la acumulación tenga todo su efecto depresivo sobre la tasa de ganancia.
e) Formación de monopolios. La influencia del monopolio en la tasa de ganancia es un tema complicado
f) Acción del Estado en beneficio del capital. Un ejemplo lo ofrecen las tarifas protectoras. Estas tarifas pueden tener el efecto de elevar la tasa de la ganancia general.
En el análisis del capitalismo todo debe ser cuidadosamente examinado y probado por su influencia sobre la tasa de ganancia.
CAPÍTULO VIII. LA NATURALEZA DE LAS CRISIS CAPITALISTAS
En este capítulo Marx habla sobre las crisis económicas. Comienza explicando una transición de las formas de transacción del trueque M -M (Mercancía contra Mercancía), a una forma de cambio M – D - M (Mercancía contra dinero y dinero contra mercancía), en las condiciones de una economía desarrollada. Con la aparición de la moneda, le permite al productor vender su producto cuando esté acabado y con el dinero obtenido invertirlo o gastarlo en lo que necesite o le apetezca. De este modo se ahorra tiempo y ayuda a la especialización, que es la base de la productividad incrementada.
Este medio de cambio privado introduce la posibilidad de crisis de naturaleza “maquiavélica” nunca antes sospechada en una economía simple, trabajo organizado y productos compartidos bajo la dirección de un solo ente, de una sola autoridad. Si por alguna circunstancia fallase un comprador-vendedor, se produciría una crisis en cadena pudiendo afectar a toda la economía. La consecuencia real es que coinciden en el mismo espacio y tiempo existencias de mercancías no vendibles y necesidades insatisfechas. Los productores han producido más de lo que puede vender y como resultado se depara, una crisis de sobreproducción. Contradictoriamente la sobreproducción no es la causa de la crisis, sino la consecuencia de ella. Habría que estudiar en que momento y por qué circunstancias la cadena compra-venta es interrumpida.
Los economistas clásicos no fueron capaces de diferenciar entre la producción simple de mercancías y la producción capitalista, y sus teorías fueron aplicadas de forma equivocada. La ley de Say soporta la idea de que no puede interrumpirse la circulación M – D - M, y por esa misma dinámica no puede haber crisis ni sobreproducción. Y es por ello que se tiene la falsa idea de que la crisis y la sobreproducción son incompatibles en ambos tipos de producción. Marx rechaza esta idea afirmando que en la cadena de compra-venta, uno no tiene ninguna obligación a comprar por el hecho de haber vendido. Aquí se produciría la interrupción del ciclo M – D - M siendo el posible origen de una crisis. La venta y la compra están separadas en tiempo y espacio. El dinero es el medio por el cual el cambio se divide en dos transacciones separadas y distintas:
la venta y la compra.
Por esto mismo, porque son dos procesos, alguno puede fallar interrumpiendo así el ciclo deparándose una crisis.
La forma de circulación M – D - M, que es la habitual, se convierte bajo el capitalismo en D – M - D.
En la primera forma, en la producción simple de mercancías, el objetivo de cambio es el valor de uso y no el aumentar el valor de cambio, es producir para el consumir. Sin embargo en la segunda forma, tanto la “D” primera como la “D” final representan el valor de cambio, y el objetivo real es incrementar ese valor.
Lo cual no significa que el modelo de circulación M – D – M vaya a dejar de existir, ya que la mayoría de los trabajadores asalariados participan en ella, con lo que ello comporta (incremento del valor de uso). Resulta una equivocación pensar que el obrero tiene un deseo natural de obtener cada vez más ganancia (de acumular).
En la relación entre D – M - D y el problema de la crisis, hay que tener claro que el interés real del capitalista es elevar la tasa de ganancia (incremento del volumen de “D”, respecto a la cuantía del capital original). En lo referente a la posibilidad de crisis no hay diferencia entre la producción simple de mercancías la referida a M – D - M y la del capitalismo D – M - D. Las operaciones de compra-venta, afectan en ambos casos al proceso. La diferencia existente está en que puede desaparecer la tasa de ganancia o volverse negativa, por lo que el incentivo de la producción capitalista dejara de existir. También puede ocurrir, que se produzca un descenso de la tasa y que los capitalistas reduzcan el número de sus operaciones lo bastante como para producir una crisis.
En esta situación, el capitalista debe elegir una de dos opciones: introducir más capital a la circulación o conservarlo, aunque no tardando tendrá que usarlo reinvirtiéndolo para continuar siendo un capitalista. Lo que ocurre es que ese aplazamiento de disponibilidad de capital en el sistema habrá producido una interrupción y provocado seguramente una crisis de sobreproducción. Por lo que, es incierto que la tasa de ganancia deba desaparecer o volverse negativa para que se produzca una crisis; sólo con el descenso de la tasa de ganancia puede ser lo suficiente para interrumpir el proceso de la circulación y por tanto dar lugar a una crisis.
Existen dos tipos de crisis: las relacionadas con el descenso de la tasa de la ganancia y la crisis de realización (realización de valor). Desde un punto de vista de análisis causal, los dos tipos de crisis plantean varios problemas. En un caso tiene que ver con movimientos en la tasa de la plusvalía y en la composición del capital, quedando intacto el sistema de valor. En el otro caso, tenemos que ver con fuerzas no especificadas que tienden a crear un déficit general en la demanda de mercancías, en el sentido de ser insuficientes para adquirirlas todas con una tasa de ganancia satisfactoria. El detonante de la crisis en ambos casos es un descenso en la tasa de la ganancia. Lo que subyace al descenso en la tasa de ganancia en un caso, requiere un análisis muy distinto del que requiere lo que produce el descenso en la tasa de ganancia en el otro.
