Hoy, tras un año y pico encerrada entre los barrotes del tiempo, esos que se impone una misma cuando apremia la necesidad de llegar a las metas que se impuso (o que le impone la sociedad, o quizás, ambas cosas al mismo tiempo), vuelvo a escribir. Y lo hago sintiéndome totalmente libre, porque es aquí y no en otro sitio, donde mi libertad se hace plausible, donde se materializa.
Hoy, ese monstruo devorador de espíritus de los que, como yo, sentimos el impulso de dejar un pedazo del alma en un papel, ha roto los barrotes del tiempo y ha decidido salir a pasear entre las líneas.
Así que hoy regreso, y, aunque no pueda hacerlo día tras día, daré cuenta de ese mundo desde mis ojos, dejaré volar en este mar de redes y arrobas mis pensamientos y opiniones del mundo que me rodea. Y estoy segura de que mi regreso será, al menos para mí, gratificante.
jueves, 14 de marzo de 2013
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