"Triste y divertida" dicen los comentarios de este corto en el que Javier Recio ha querido retratar el derecho a una muerte digna. Según sus propias palabras "Quería reivindicar el derecho que todo ciudadano debería tener a una muerte digna, sin entrar en ningún tipo de polémicas relacionadas con la eutanasia".
Tal fue el éxito que incluso estubo nominado al Oscar, anque finalmente no pudo ser.
Aquí os dejo esta maravillosa pieza de sabor agridulce que entre notas de humor, deja tras de sí una gran reflexión sobre la muerte digna y la imposición de la vida indigna.
lunes, 7 de junio de 2010
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